Hay que dejarse llevar…
Planeamos el preBoda de Jose y Delia bajo la lluvia, debido a la predicción meteorológica, la idea era muy chula, yo estaba muy motivado en probar algo diferente y las veces que lo había hecho, el resultado había sido muy bueno, pero salió el sol.
Empezamos disparando las fotos de preBoda en una localización espectacular, con mucha vegetación, donde el resultado de las fotos era perfecto y Jose y Delia, ya empezaban a mostrar una actitud muy buena ante la cámara, aunque era la primera vez que se hacían un reportaje de fotos, la complicidad entre ellos era perfecta.
Decidimos cambiar de lugar, ya que así lo teníamos planeado y nos fuimos a la playa de Burriana. Delia, había preparado una garrafa grande de agua, por si no llovía lo suficiente, poder mojarse y dar un efecto de lluvia más intenso y la garrafa seguía en el maletero del coche.
Mientras conducíamos, pensé en utilizar el agua a orillas del mar y dar un giro de 180 grados al reportaje, en lugar de hacer fotos con un toque invernar, con la lluvia, darle un toque veraniego.
Jose y Delia aceptaron mi propuesta y después de cambiarse y ponerse un look en blanco y muy fresco, dimos rienda suelta a la mañana y después de unas pequeñas indicaciones mías, surgió la magia… Se mojaron, rieron, se quisieron y disfrutaron uno del otro, momento en que los “fotones” se sucedían sin parar.
Del resultado no puedo estar más contento, gracias Jose, Gracias Delia.