La fotografía de boda, es esa parte de la fotografía, en la que se necesita más, pasión, inquietud y actitud, que técnica. La fotografía de boda se a convertido, para los que vivimos de ella, en una manera de mira la realidad, distinta a lo que estábamos acostumbrados, son muchas las ocasiones en que el mejor momento para sacar una imagen, no está en el guión previamente pactado, si no en esos momentos en que parece que no ocurra nada, en esos momentos, en que nadie dispararía una foto y de repente, surge esa sonrisa de complicidad, esa mirada… es aquí donde la fotografía de boda se transforma.
Es muy importante antes del día de la boda, disparar un preboda, donde los novios conocerán al fotógrafo de su boda y el fotógrafo conocerá a la pareja de novios, es aquí donde empezarán a surgir la primeras fotos de preboda originales y diferentes. Llegado el día de la boda, los novios ya adoptan una actitud mucho más distendida ante la cámara de fotos y el reportaje de boda se convierte en algo mágico.
En el reportaje postboda, pondremos el final perfecto al álbum de fotos, una vez disparadas las fotos de boda, nos desplazaremos a las mejores localizaciones para hacer fotos más originales y naturales, ya que podremos elegir a que hora y donde, además de que los novios ya no son clientes, si no amigos del fotógrafo y las mejores fotos de boda, se suelen dar en el reportajes postboda.
Es ahora cuando empieza el trabajo del fotógrafo ante su ordenador, elegir las mejores fotos, retocarlas para que las fotos de la boda tengan magia y posteriormente maquetar el álbum, un trabajo que no se ve, pero es mucho más laborioso y complicado de lo que a veces se piensa.
Formamos el equipo fotográfico, que desde 2006 estamos en continua formación y evolución, para realizar las mejores fotos y que ningún momento se quede sin su recuerdo. Nuestros equipos fotográficos e informáticos están en continua actualización, para ofreceros siempre, lo mejor
Jose y Alejandro Reula